PLÁTICAS DESDE LA VENTANA. La legibilidad del conjunto urbano.

aus19 platicasEs una cualidad visual, distintiva de los lugares notables de la ciudad. Estos lugares son emblemáticos, porque al interior de ellos, uno percibe que está dentro de un espacio sobresaliente, entre los muchos otros espacios que definen una ciudad.
La legibilidad está dada por la facilidad con que pueden reconocerse y organizarse sus partes en una pauta coherente del todo. En efecto, una ciudad legible hace que sus distintos sitios sobresalientes sean fácilmente identificables y que se agrupen organizadamente en una pauta global, eso es lo que dice Kevin Lynch en su libro “La imagen de la ciudad”. Este destacado académico, teórico del diseño urbano, define un método para analizar la legibilidad urbana, basado en cinco elementos; caminos, bordes, distritos, nodos y puntos de referencia. Los caminos, son los canales por los cuales el observador habitualmente, de vez en cuando, o potencialmente se mueve.
Los bordes, por otra parte, se entienden como elementos lineales que separan dos áreas distintas; en tanto los distritos, son las áreas interiores, limitadas por un borde y con un carácter o una identidad en común. Los nodos, por otro lado, son puntos estratégicos con una alta energía captadora de viajes. Y por últimos, los hitos o puntos de referencia, por lo general son estructuras físicas definitorias de un paisaje. En virtud de lo anterior, un ejemplo sobresaliente vendría a ser el Foro de la Universidad de Concepción. Ubicada en la ciudad del mismo nombre, la completitud del espacio público merece una mención importante dentro de los campus universitarios de Chile.
La linealidad dada en el perfil del cielo, de los edificios que confluyen en el eje principal, es una peculiaridad que hace ser a este campus, uno de los más bellos y mejor planeados del país, si no el mejor. Dentro de este conjunto, el campanil provee orientación, operando como un hito dentro del sector del Foro; posee bordes bien definidos dados por los edificios que lo franquean. Otro atributo distintivo del sector son los árboles, ya que al estar alineados al recorrido, le dan legibilidad al paisaje. Ubicados en intervalos de siete metros y al ser todos de la misma especie, construyen el patrón de legibilidad del conjunto. La arboleda se localiza en ambos costados de la vereda sur, y es a partir del Foro que la línea de árboles solo se halla en el costado sur de la vereda. De acuerdo a Berrios (2007), los volúmenes se organizan y amoldan según las condiciones del sitio emplazado, se reconocen ejes peatonales principales y secundarios, los cuales van armando una trama sistemática y coherente dentro del sitio de la Universidad. La arborización propuesta va más allá de ser un objeto decorativo, se ve una voluntad de ocupar los árboles como elementos configuradores del espacio urbano, limitando y tensionando la vivencia peatonal. (Berrios 2007)1
La intención develada detrás del plan del arquitecto Duhart era, en un crecimiento futuro, dar una forma coherente y equilibrada al conjunto en su totalidad.
El gran valor del ensamble estuvo en el hecho de asumir la arquitectura dentro del pensamiento urbano y a la medida del ser humano.
La relevancia de resaltar este ejemplo de lugar urbano en la ciudad de Concepción, está dado en función del poder seductor ejercido sobre el imaginario urbano de la comunidad; la capacidad evocativa de la memoria construida por generaciones, la habilidad de cada habitante al re- significar el espacio, hasta constituirlo en pieza clave de su sentido de pertenencia. Por todo lo anterior es que la imagen de la ciudad ha sido posible construirla a partir de la representación material de su identidad. Siendo un campus que se origina bajo la forma de un proyecto pensando en su completitud, es el lugar por excelencia. Reúne la condición de ser un lugar, un trayecto y un portal y todo lo anterior se conjuga para transformarlo en la imagen urbana de la ciudad de Concepción.


NOTAS AL PIE

Berrios, C. (2007), “Plan director de la Universidad de Concepción. Emilio Duhart 1957 – 62”, en Revista Urbano 10 (16) p, 7-16.