Intervenciones a escala cotidiana. Chocolatería en Santiago poniente.

RESUMEN / Las ampliaciones de viviendas autoconstruidas por el habitante, hoy en día, caracterizan entrópicamente el paisaje urbano de la ciudad de Santiago de Chile. La presencia de estos habitáculos domina las grandes zonas del territorio periférico consolidado con un desarrollo que ha sido completamente desligado de los instrumentos de planificación urbana vigentes. El presente ejercicio arquitectónico enfrenta las dinámicas de este fenómeno urbano, proponiendo a través del diseño la colaboración entre el arquitecto y el usuario, quien participa tempranamente en el proceso de proyecto y, luego, en la construcción, respondiendo conjuntamente a las exigencias de modificación espacial de la vivienda.

ABSTRACT / At present, do-it-yourself housing expansions are entropic features of Santiago’s urban landscape. Such living spaces/compartments prevail in the larger areas of the consolidated peripheral territory. Their development is totally decoupled from effective urban planning tools. This architectural exercise faces the endeavors of this urban phenomenon proposing –through design– the cooperation between architects and users, who take part early on in the project’s process and then, in the construction, jointly address housing spatial modification demands.


Rosario Magro
Arquitecto, Università degli Studi Mediterranea di Reggio Calabria, Italia.
Académico Facultad de Arquitectura, Universidad Central de Chile.
Académico Escuela de Arquitectura, Universidad de Santiago de Chile.

Palabras clave/ Cotidiano, ampliaciones, prefabricación, belleza, madera.
Keywords/ Quotidian, expansions, prefabricated, beauty, wood.
Recepción/ 19 octubre 2015
Aceptación/ 23 noviembre 2015


Obra imagen 1Imagen 1. Vista aerea actual de la Villa Santa Carolina (fuente: Google Earth).Actualmente, la discusión sobre el hecho arquitectónico y la ciudad tiende hacia debates de caracteres globales, extensos, autorreferenciales. En ellos, las grandes intervenciones y los megaproyectos aparecen como únicas experiencias válidas para el desarrollo de la calidad de la ciudad y de la arquitectura. Este fenómeno implica, además, la adopción de tecnologías de punta que son globales, importadas, contrarias a los tiempos y ritmos de realizaciones regionales y desvinculadas de la cotidianeidad local del usuario.
Así, las nuevas formas de desarrollo informático de las ideas, el control numérico de los productos y la repetición o fácil reproducción son conceptos que descartan anticipadamente técnicas o tecnologías manuales para el desarrollo de proyectos arquitectónicos y de diseño personalizados. Los resultados de los enfoques globales son visibles, hoy en día, en nuestras metrópolis. Se ha desclasificado el problema mínimo de habitabilidad con el cual la mayoría de los grandes asentamientos urbanos contemporáneos latinoamericanos se enfrentan cotidianamente. Un ejemplo de ello son los habitáculos autoconstruidos sin diseño y sin el aporte de arquitectos que, por lo general, deterioran el paisaje urbano. Este hecho ha homogeneizado negativamente las ciudades en áreas centrales y periféricas (imagen 1).
Obra imagen 2Imagen 2. Vista general desde calle Siglo XX (fuente: El autor).Obra imagen 3Imagen 3. Proceso de prefabricación de la envolvente transparente (fuente: Tania Astorga).En un escenario de ese tipo, el espacio arquitectónico mínimo del habitante (definible como espacio entre 5 y 20 m2 de superficie) queda sin soluciones particularmente atentas al dinamismo del usuario y a sus exigencias básicas, produciéndose una pérdida de calidad que repercute en las ciudades, transformándolas en sistemas de agregaciones arbitrarios, desarticulados y entrópicos (imagen 2).
Obra imagen 4Imagen 4. Proceso de construcción (fuente: El autor).
En cambio, las pequeñas superficies de expansión, las ampliaciones, los talleres domésticos de dimensiones reducidas, las alteraciones de lo construido, nuevos dormitorios, etc., no han sido temas considerados, porque no son problemas que se adaptan a la gran escala del proceso de diseño masivo y tecnológico- digital. Es decir, todo lo que intervenga la pequeña vivienda construida, no entra en una visión generalizada y vanguardista de la arquitectura contemporánea, aquella que se difunde a través de los medios de comunicación visual, de prensa y digital. ¿Cómo nos aproximamos al problema de lo construido “ampliado” llevado a cabo por los propios habitantes y a los pequeños espacios domésticos multifuncionales que igualmente determinan relaciones sociales, comerciales y de emprendimientos entre los individuos? Retomar el ‘hacer manual’ puede y debe reactivar soluciones diversificadas en el ámbito del diseño y de la arquitectura. Éstas no deben ser idénticas, sino adaptables a la particularidad y unicidad de un determinado caso arquitectónico. Este enfoque implica volver a dar la importancia justa a las herramientas y técnicas manuales, para utilizarlas en el proceso de diseño, en la comunicación y, finalmente, en la construcción ejecutada por el usuario (inexperto o no) que materializa proyectos mínimos, en procesos encabezados y gestionados por el arquitecto.
LA EXPERIENCIA.
Una experiencia en la ciudad de Santiago de Chile es un ejemplo de investigación aplicada de este tipo. Se trata de un habitáculo como ampliación del existente,que ha sido construido recientemente con el aporte del arquitecto. Éste y el usuario identificaron las necesidades y los recursos disponibles para responder a una exigencia espacial cotidiana de carácter comercial.
Ellos, en conjunto, proyectaron y construyeron un habitáculo en madera para una chocolatería: un ejemplar de pequeña y mediana empresa (PIME) para la venta de productos dulces artesanales, en un espacio de 8 m2. Para este efecto, la envolvente externa opaca fue diseñada en en madera y la transparente fue prefabricada off site (imágenes 3 y 4). Dichas envolventes constituyen la totalidad de la intervención arquitectónica, integrando un sistema de mobiliario para la exposición de productos, el empaque y la atención al público.
La vivienda existente mantiene su acceso independiente, su privacidad y su iluminación natural, gracias a la mayor altura del local adjunto y a la envolvente vidriada del cierre frontal hacia la calle. Este resultado se logra siguiendo un proceso de diseño simple y con participación del usuario. Respecto a esto último, el dibujo a mano alzada ha sido una herramienta fundamental de comunicación inmediata, siendo el catalizador de todos los pasos que determinaron la realización de esta arquitectura mínima (imagen 5).Obra imagen 5Imagen 5. Croquis de estudio (fuente: El autor).













Una vez definida la idea, los ensambles y empalmes fueron dibujados con el usuario, mientras los anclajes de los elementos en madera se llevaron a cabo utilizando herramientas manuales y eléctricas de fácil uso. A cada signo graficado en el papel correspondía una acción determinada de corte, perforación y unión de los componentes. Así, la aplicación de la técnica de las herramientas manuales y eléctricas, con el auxilio del diseño que se adapta a ellas, constituye un lenguaje simple que comunica de manera inmediata con el usuario y permite enfrentar y resolver el problema mínimo-cotidiano. La suma de soluciones particulares, diferentes y auténticas, puede constituir un camino hacia respuestas de diseño con intencionalidades estéticas. Este enfoque técnico-manual del hacer podría conducirnos hacia soluciones más concretas que establezcan la identidad del habitar que es parte de la construcción de una idea de belleza (imágenes 6, 7, 8, 9, 10 y 11).Obra imagen 6Imagen 6. Vistas interiores (fuente: Miguel Hidalgo).Obra imagen 7Imagen 7. Vistas de detalles interiores (fuente: Miguel Hidalgo).

Obra imagen 8Imagen 8. Vistas diurnas desde calle Siglo XX (fuente: Miguel Hidalgo).
 Obra imagen 9Imagen 9. Vistas nocturnas de la intervención (fuente: Miguel Hidalgo).
Obra imagen 10Imagen 10. Despice (fuente: El autor).
Obra imagen 11Imagen 11. Descomposición envolvente transparente (fuente: El autor).